sábado, julio 07, 2012

Nos despertaron a las ocho de la mañana para echarnos de casa

Eran las ocho de la mañana del  pasado jueves cuando una comisión judicial, acompañada por varias patrullas de los Mossos d’Esquadra y un cerrrajero, acudió al barrio de Xúquer para efectuar el desahucio de la joven Yousra, de 22 años, sus cinco hermanos (cuatro de ellos menores) y su madre.  “Estábamos durmiendo. Nos despertaron para echarnos de casa. Los policías entraban detrás nuestro para ir despertando a mis hermanos y comprobar que no quedaba nadie dentro”, relata Yousra.
 

El caso de esta familia es  uno más de los que a diario se producen a Terrassa, pero su desalojo sucedió precisamente el mismo día que el pleno debatía medidas para acabar con esta lacra social.

sin sitio a donde ir

Después de pasar el día entre la plaza de Xúquer y el centro cívico de Can Palet con una maleta a cuestas, que contenía lo único que les dio tiempo de sacar de su casa, Yousra y su familia pasaron la noche en una pensión pagada por el Ayuntamiento en la que pueden permanecer hasta el lunes.

Guillem Domingo, miembro de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) se queja de que la falta de una bolsa de pisos sociales de alquiler para familias con escasos recursos “les obligará a ocupar un piso, lo que supone vivir de forma ilegal con el miedo de saber que cualquier día pueden echarte”.

La PAH, que ya consiguió parar el desahucio de esta familia en dos ocasiones, critica que el Ayuntamiento elude sus responsabilidades “porque sabe que desde la Plataforma buscaremos una solución”. Pero esta situación, denuncia, no puede prolongarse más: “Cada día nos encontramos con casos así. Nosotros y las familias nos estamos arriesgando, pero mientras tanto, ¿qué hace el Ayuntamiento? Hace mucho tiempo que venimos alertando que los desahucios no hacen más que crecer, pero hasta ahora, el Ayuntamiento no ha dado ni un solo piso en alquiler social a las familias que han acudido a nosotros”.  Para la Plataforma, que asegura que la situación es “desesperante”, los acuerdos políticos se quedan en papel mojado si no van acompañados de medidas concretas que eviten los desalojos.

piden vivir de alquiler

Yousra y su familia, que subsisten con los 600 euros que cobran de la Pirmi desde hace pocos días, aseguran que no quieren vivir gratis, sino “pagar un alquiler razonable para vivir tranquilos”. En este caso, insisten desde la PAH, sería más fácil facilitarles un piso de alquiler ya que la familia cuenta con ciertos ingresos y no tiene deuda. El desahucio se ha producido porque el dueño del piso en el que vivían de alquiler, que era de protección oficial, no pagaba la hipoteca que contrajo en su día con Electric Capital Bank. La familia y su abogada han tratado de mantener el alquiler, pero afirman que el banco se ha negado.
Además de poner de manifiesto la exclusión social a la que se arroja a las personas desahuciadas, la PAH quiso también resaltar que en este caso se ha producido un hecho que no habían detectado hasta ahora. Aseguran que los días previos al desahucio (que tenía fijado fecha abierta a partir de 8 de junio) los Mossos d’Esquadra “visitaron” varias veces a la familia para “avisarles” de que en cualquier momento podían ser desalojados. Desde la Plataforma están estudiando la legalidad de esta práctica, que ellos entienden que funciona de manera coercitiva. 

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