martes, agosto 28, 2012

Ana Copado: "Me cuesta creer que no estoy soñando"

Entrevista a Ana Copado, portera de la Selección Española de Waterpolo y medallista en los Juegos Olímpicos de Londres 

Ana Copado


No cabe duda que la experiencia siempre es un grado. A sus 32 años, Ana Copado Amorós encaró los Juegos Olímpicos de Londres sabiendo que lo más probable sería no disputar ni un solo minuto de competición. La portera suplente de la selección española de waterpolo tenía muy claro cuál iba a ser su rol antes de partir hacia la capital inglesa. No dispuso de la oportunidad de saltar al agua en todo el torneo, pero contribuyó con su veteranía dentro de un grupo con una media de 23 años de edad. El equipo femenino de waterpolo ya había pasado a la historia por ser el primer combinado nacional en clasificarse para unos Juegos. El éxito ya estaba cosechado. Sin embargo, lejos de conformarse con este hito sin precedentes, las “guerreras” dirigidas por Miki Oca se entregaron con todas sus fuerzas para plantarse en la final olímpica. No pudieron superar el último escollo, pero su asombrosa actuación será siempre recordada. El esfuerzo y el trabajo bien hecho hallaron su recompensa en formade medalla. Nunca la plata tuvo un color tan dorado.

¿Qué se siente al colgarse una medalla de plata en unos Juegos Olímpicos?
Es algo increíble. Cuando me colgaron la medalla creía vivir dentro de una nube. Ver desde tan cerca algo con lo que has soñado durante toda la vida... Sentí una felicidad inmensa, porque es un sueño hecho realidad. Todavía ahora me cuesta trabajo creer que realmente no estoy soñando. Sin ninguna duda, puedo afirmar que es la mejor experiencia deportiva que he vivido en mi vida.
 
¿Le molestó no poder disputar ni un solo minuto de la competición?
No. Evidentemente que me hubiera gustado, pero yo teníamuy asumido mi rol dentro del equipo. Además, si hubiera jugado, ésto hubiera significado que algo no iba bien: ya sea por una lesión de la portera titular (Laura Ester) o porqué el partido ya lo dábamos por perdido. Afortunadamente, nada de esto ocurrió y por eso no tuve ninguna oportunidad de jugar. Quizás en los últimos minutos de la final, cuando el partido ya estaba decidido...
 
¿No le vinieron ganas de pedírselo al seleccionador?
(Ríe) Esto me lo ha preguntado mucha gente.Yo creo que no hubiera sido nada oportuno decírselo, porqué él hace su trabajo y lo ha hecho muy bien, y no era momento de molestarle. Puede que en aquellos instantes no se acordara de mí, por la tensión que conlleva jugar una final pero, igualmente, creo que sacarme en el último minuto hubiera sido como una muestra de bajar los brazos y esta actitud no corresponde a nuestro equipo.
 
¿Qué cree que pasó en la final?
Estados Unidos afrontó el partido con mucha más experiencia, ya que era su tercera final olímpica y todavía no había ganado ninguna. Nosotras íbamos a por el oro, pero nos lo impidió un rival muy poderoso. Nos superaron en muchas facetas del juego. Sin embargo, nuestro equipo tiene cuerda para muchos años más. Es un grupo joven y de calidad. Seguro que tendrá oportunidades
para sacarse la espina.
 
La selección femenina de waterpolo fue una de las sensaciones del torneo. ¿El equipo era consciente del interés que había despertado en España?
Sí, al finalizar cada partido miraba el móvil y lo tenía lleno de mensajes. También en las redes sociales todo el mundo nos felicitaba por lo que estábamos consiguiendo y el interés creció partido tras partido. En nuestro ámbito no estamos nada acostumbradas a aparecer en la prensa y ciertamentedurante los días de competición los periodistas nos desbordaron.
 
¿Cree que estos Juegos Olímpicos han servido de reivindicación para el deporte femenino?
Más que reivindicarnos, lo que hemos logrado ha sido consolidarnos. El deporte femenino, aunque no se le conceda el mismo trato que el masculino, ya lleva muchos años trabajando y esforzándose para ganar terreno en este sentido. Estaría bien que algún día se le diera la misma importancia mediática a ambos géneros, porque todos tenemos losmismos méritos.
 
¿Cómo vivió los Juegos, dejando la competición al margen?
Es una pasada; una experiencia irrepetible. La verdad es que, pese a que ya tengo 32 años, lo que viví en Londres hizo queme planteara la posibilidad de aguantar todo lo que pueda al máximo nivel, y así poder vivir una nueva experiencia olímpica en Río de Janeiro de aquí a cuatro años. Desde que puse el primer pie en laVillaOlímpica, empecé a vivirlo con la máxima intensidad. Es una experiencia que seguro que nunca olvidaré.

Ramon Villajosana

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